Manuel Huerga, "Salvador", parte II
A principios de los años setenta, el Movimiento Ibérico de Liberación, formado por un puñado de militantes españoles y franceses muy jóvenes, pone en jaque a la policía, al cometer varios atracos en Cataluña con el objetivo de financiar a los sectores más combativos del movimiento obrero antifranquista. En un primer momento, el éxito de sus acciones espectaculares, provocadoras e irreverentes, proporciona a los jóvenes del MIL una sensación de invulnerabilidad que termina bruscamente en septiemb