Medellín y Junior no se sacaron ventajas e igualaron 0-0 en el Atanasio
Los dos equipos tuvieron opciones para convertir, pero las buenas atajadas de los arqueros Aldo Bobadilla, del Medellín, y Didier Muñoz, del Junior, impidieron los festejos de los aficionados. Típico partido de finales. Ningún centímetro se deja al azar y prima la dictadura de la táctica sobre la imaginación del talento. Con dos policías al lado de los creativos de cada bando, el pleito se convirtió en juego de suma cero. Tenía cara de empate desde el comienzo y al final la predicción no falló. Choronta Restrepo avisó con un fuerte pelotazo (9') que pasó cerca del vertical izquierdo del arco 'tiburón'. Después fue Valencia que de tiro libre hizo volar a Muñoz (21') pero el pórtico estaba clausurado. La visita se acordó de que Bobadilla existía solo al minuto 39 cuando Grisales soltó un fuerte zapatazo. Claro que en la cabeza de Teófilo estuvo la más clara de todo el compromiso: centró Ruiz y Gutiérrez se sostuvo en el aire como si estuviera filmando 'Matrix'. Pero al frente estaba Aldo Bobadilla que no quiso desentonar en la única jugada donde lo mencionaron los narradores (50'). Y en esa precocidad que encerró el reinicio del compromiso, Felipe Pardo estrelló un remate en el palo tres minutos después. Pero ni el aire silbó por las porterías. La más mezquina de las igualdades estaba sentenciada. Porque Comesaña, planteó una doble línea de cuatro para tornar boscoso el horizonte al Poderoso y entorpecer sus vertiginosas salidas por las bandas. Aún más, cuando Jaramillo vio la roja por una fuerte entrada sobre Arias (66'). Ahí sí, como decían los abuelos, el equipo barranquillero ni rajó ni prestó el hacha. La última opción que esperanzó a los 31.400 aficionados que asistieron al Atanasio, la produjo un desborde de Pardo, figura del Rojo, que asistió a Arias y este elevó el esférico para que besara las nubes (77'). Leonel fortificó el frente de ataque, -terminó jugando con cuatro delanteros: Brunnett Hay