Andy Warhol, Deborah Harry, y la gratuidad pop
(Basado en un texto de Jeremy Reimer)
Deborah Harry, la cantante de Blondie, y Andy Warhol estaban invitados al programa “Amigas”. Débora entró y caminó por el escenario junto al ícono pop. Andy Warhol le dio un rápido vistazo a su vestido rojo y ella le preguntó con una voz temblorosa: “¿Estás listo para pintarme?”.
Andy se sentó en frente de la Amiga 1000, y la miró como si fuera una especie de alien tecnológico de otro mundo. “¿Con qué otras computadoras estuvo trabajando?” le preguntó Jack Hager a Andy Warhol. “No estuve trabajando en nada” le contestó él sinceramente. “Estuve esperando ésto”. Una cámara de video se acercó y junto con un digitalizador reprodujo la imagen monocromática de Debby en una pantalla, para que Andy le añadiera un toque de color.
Es una regla que cuando estás haciendo una demostración en público en una computadora no dejás que nadie tome el control de la máquina, para que sencillamente nada falle. El programa de edición (ProPaint) empezó a ser usado por Warhol de manera defectuosa, y los ingenieros del software supieron inmediatamente que algo no estaba saliendo bien. Uno de esos fallos era que el algoritmo para llenar de color una superficie no cubría como se lo había demostrado con anterioridad. Sin embargo ahí estaba Andy haciendo click acá y allá de nuevo, usando una y otra vez la función para llenar de color. De alguna manera, el Dios de las demostraciones estaba sonriendo en el set del programa aquel día, y el programa de diseño no se tildó. “Es una especie de belleza”, dijo Andy, admirando su trabajo. “Creo que lo voy a conservar”.
El producto terminado
El video del programa, donde Warhol pinta a Deborah:
Debbie Harry fotografiada por Andy Warhol: