Todas las cosas importantes, grandes y maravillosas en la vida tienen un origen muy especial. En esta serie hemos visto que tan especial es lo que creemos y de la manera en como estas creencias nacen. Hasta ahora hemos visto que nuestra convicción en Dios tiene bases solidas, que la Biblia es un libro con todas las credenciales necesarias para pasar cualquier prueba sobre su Verdad como la Palabra de Dios. Esta vez, veremos que en nuestras convicciones cristianas tenemos una que es (digo yo en lo personal) la más importante, grande y maravillosa en toda la historia del Cristianismo. Esa convicción es que: “Jesucristo es Dios-Hijo, el Señor y Salvador del mundo… El murió por mí, por ti y por todos!”














