Seguro que si pasasteis parte de vuestra infancia o adolescencia en los salones recreativos, recordaréis un arcade con una música especialmente escandalosa, sobre todo al completar el nivel: el Tetris.
Recuerdo aquellas tardes interminables arrimado a cualquiera de estas máquinas, viendo como gente más hábil que yo hacía maravillas con cinco duros. Y cuando se corría la voz de que alguien especialmente habilidoso iba a jugar a determinada máquina, la cantidad de chavales congregados alrededor intentando encontrar hueco para ver era a veces espectacular.
Todo esto viene a cuento de un vídeo con el que me he topado del, a falta de buscar más información, supuesto campeón mundial de Tetris. Atención, porque vais a asistir a la partida más alucinantemente rápida de este juego que hayáis podido ver nunca. Se hace difícil creer que haya alguien con esta capacidad. Y que siga cuerdo, sobre todo. Dadle al play. Yo aún no he podido cerrar la boca:
Recuerdo aquellas tardes interminables arrimado a cualquiera de estas máquinas, viendo como gente más hábil que yo hacía maravillas con cinco duros. Y cuando se corría la voz de que alguien especialmente habilidoso iba a jugar a determinada máquina, la cantidad de chavales congregados alrededor intentando encontrar hueco para ver era a veces espectacular.
Todo esto viene a cuento de un vídeo con el que me he topado del, a falta de buscar más información, supuesto campeón mundial de Tetris. Atención, porque vais a asistir a la partida más alucinantemente rápida de este juego que hayáis podido ver nunca. Se hace difícil creer que haya alguien con esta capacidad. Y que siga cuerdo, sobre todo. Dadle al play. Yo aún no he podido cerrar la boca: