Navarro hace de liebre. Primeros primorosos e incendiarios minutos los de Juan Carlos I del Palau. Es un espectáculo ver lo que es capaz de hacer cuando está lanzado, a confianza plena, jugando cada balón que recibe como si fuera el balón de partido, inventando un tiro, haciendo aparecer un espacio donde no lo había, anotando un triple más allá de distancia NBA mientras su defensor pone cara de no creerse desde dónde se lo ha metido. Sus primeros 16 puntos sin respuesta fueron definitivos para lanzar a su equipo y apartarse de las posiciones de cabeza, en parte por la excelente defensa de Vidal (sólo 3 puntos más anotados en el resto de partido), viendo cómo los demás se encargaban de rematar lo que él había encarrilado sin remedio. A veces el problema para defenderle no es perseguirle sin balón a una velocidad de vértigo, pasando bloqueos, sino que cuando tiene “la bomba” en las manos no reduce la marcha, la activa y la hace desaparecer delante de tus ojos camino del aro sin que te hayas dado cuenta. Y lo hace tan rápido que es capaz de conseguir que su defensor, aún llegando pegado a su camiseta, se pierda en un metro cuadrado mientras él encuentra la salida. Ni contigo ni sin ti. En un mar de dudas zozobró el TAU sin encontrar la fórmula correcta para frenar en defensa el talento ofensivo blaugrana y, al mismo tiempo, ser capaces de imponer su estilo martillo pilón en ataque. Contra equipos menores, la pareja Rakocevic-Mickeal resulta demoledora a pesar de sus lagunas defensivas. Las entradas de Vidal y la presencia constante de Prigioni y Splitter son suficientes para disimular lo necesario. Pero contra equipos que juegan para “campeonar” aparecen las dudas. Cuando tiene un cinco en pista que tiene un gran potencial ofensivo, en defensa hay problemas para llegar a todos los frentes. Si Lakovic, Basile, Navarro e Ilyasova coinciden en pista con acierto son cuatro pesadillas que tiran de tres puntos y ponen el balón en el suelo soñadas al mismo tiempo. Cuando pone un cinc
La selección serbia, con el reclamo de la personalidad de su entrenador, Ivkovic, está tratando de volver a cuadrar un equipo competitivo para el próximo Eurobasket de Polonia, que recupere los resultados y el protagonismo internacional de hace algunos años. Ese intento pasa por convencer a algunas de sus estrellas en la NBA para volver al equipo nacional. Marko Jaric, base de los Memphis Grizzlies, ya se ha dejado querer afirmando que si Ivkovic le llama, él responderá. Reunir el más fuerte equipo nacional para el Eurobasket significa llevar a otros jugadores como Vladimir Radmanovic (Charlotte Bobcats), Sasha Pavlovic (Cleveland Cavaliers) e incluso el baskonista Igor Rakocevic, después de una buena temporada en ACB y Euroliga con el TAU.
Italia también se está moviendo, después de los pobres resultados obtenidos en los últimos torneos oficiales. El objetivo claro también pasa por recuperar a sus italianos NBA. El seleccionador Carlo Recalcati ha revelado en la reciente Final Four de la EuroChallenge, disputada en Bolonia, que Golden State Warriors ha autorizado al escolta Marco Belinelli para participar con la escuadra ‘azzurri’ este verano en la clasificación para el EuroBasket de Polonia.
Por su parte, Bargnani ha finalizado una tercera temporada con Toronto Raptors con muy buen nivel, promediando más de 15 puntos y 5 rebotes por partido. “Andrea llegará a Italia próximamente y estará con la selección en Bormio a partir del 2 de julio”, señaló Recalcati. “Tengo que comprobar la condición física de algunos otros veteranos del equipo, pero creo que el próximo verano tendremos el mejor conjunto que somos capaces de presentar en una cancha. Únicamente no podremos contar con Danilo Gallinari, a causa de su operación de espalda”.
Nosotros también andamos pendientes de los NBA, a la espera de confirmar que Pau Gasol estará en Polonia pero ejerciendo de comentarista, atentos a la evolución de Calderón tras su ope