Cuando el amor se vuelve una costumbre los sufrimientos reflotan del alma. Y aun cuando la segunda persona no sabe que la ama con intensidad la primera, el amor en este caso quedará insatisfecho, dando paso al desenlace infeliz entre ambos. Porque uno de ellos sufrirá las calamidades. Pero más grande será el daño cuando la otra en lo oculto también la ama. Es por eso que debemos declarar nuestras intenciones desde el inicio de una relación a quien amamos, es decir hacerle saber si queremos ser su amigo(a) o pretendiente. Con mucho cariño para mis seguidores en el extranjero en especial del pías boricua de Vezuela.