La publicidad puede ser interesante, divertida, absurda, necesaria, un tostón o también completamente incomprensible. Pero para mí lo mejor es que sea capaz de sorprenderme y en ese sentido corren por la red anuncios y campañas verdaderamente buenas, que ya enseñaré. Pero hoy quiero mostraros este anuncio que he encontrado mirando por ahí y que ha conseguido dejarme verdaderamente impactada. Al fin y al cabo de eso se trata ¿no? Atención publicistas: se acabó romperse la cabeza pensando como sorprender al personal, o gastarse los cuartos yéndose a rodar a quién sabe dónde con actores que estén en ese momento en el candelabro, perdón, candelero. En la propia casa y con buena voluntad, mucho entusiasmo y poco dinero se puede hacer un spot para no olvidar. Porque a mí éste, ya os digo yo que no se me va a olvidar. Vamos, que si lo encuentro lo compro. Lo único es que como yo el tema de las lenguas orientales lo tengo un poco olvidado y vistos sus movimientos, todavía estoy en la duda si está tan contento por lo bueno del producto o por el recuerdo de la noche de sábado...
La publicidad puede ser interesante, divertida, absurda, necesaria, un tostón o también completamente incomprensible. Pero para mí lo mejor es que sea capaz de sorprenderme y en ese sentido corren por la red anuncios y campañas verdaderamente buenas, que ya enseñaré. Pero hoy quiero mostraros este anuncio que he encontrado mirando por ahí y que ha conseguido dejarme verdaderamente impactada. Al fin y al cabo de eso se trata ¿no? Atención publicistas: se acabó romperse la cabeza pensando como sorprender al personal, o gastarse los cuartos yéndose a rodar a quién sabe dónde con actores que estén en ese momento en el candelabro, perdón, candelero. En la propia casa y con buena voluntad, mucho entusiasmo y poco dinero se puede hacer un spot para no olvidar. Porque a mí éste, ya os digo yo que no se me va a olvidar. Vamos, que si lo encuentro lo compro. Lo único es que como yo el tema de las lenguas orientales lo tengo un poco olvidado y vistos sus movimientos, todavía estoy en la duda si está tan contento por lo bueno del producto o por el recuerdo de la noche de sábado...