K-ON es una comedia costumbrista (de la vida escolar) con toques “moe” y mucho humor, a la que se le añade como novedad la música. Adaptando el manga homónimo de Kakifly, la historia de tan solo 13 episodios, se centra en cuatro chicas de instituto que intentan mantener el club de música a flote a pesar de sus pocos miembros, y del desconocimiento completo de una de sus miembros por la música. A simple vista no destaca o se diferencia a otras series de temática similar, como Azumanga o Lucky Star (su semejanza con esta última no es de extrañar ya que ambas son producidas por Kyoto Animation), pero por muy tópicas y similares que sean, cada una de estas series, si se hacen bien, destaca y es diferente a las demás por algo en especial, y en esta ocasión por la música y los personajes (punto fuerte de esta clase de series). Así pues, estamos ante un anime muy divertido y ligero, en donde, aunque se toque el tema de la música y sea un elemento muy destacable, empezando por una muy buena banda sonora (en especial el ending y opening); es en el desarrollo de los personajes y sus interrelaciones, en lo que se centra principalmente, relegando la parte musical a un segundo plano, como un simple pretexto para presentarnos y evolucionar la relación de estos personajes. Unos personajes muy carismáticos y excéntricos donde destacan todos o casi todos los personajes, principales y secundarios y a los que gracias a la muy buena animación de la serie, se consigue dar fluidez y expresividad. Yui Hirasawa es el personaje principal de la serie, el nuevo integrante del club de música, que a pesar de su entusiasmo, es una chica algo torpe y distraída que no sabe nada de música, aunque pronto se hará con una guitarra. Ritsu Tainaka es la presidenta, líder y batería del grupo, una chica enérgica y algo aprovechada. Mio Akiyama es la bajista y vocalista del grupo, y también la más tímida del grupo, lo que le conlleva más de una problema a la hora de interactuar con los personajes (excepto c
K-ON es una comedia costumbrista (de la vida escolar) con toques “moe” y mucho humor, a la que se le añade como novedad la música. Adaptando el manga homónimo de Kakifly, la historia de tan solo 13 episodios, se centra en cuatro chicas de instituto que intentan mantener el club de música a flote a pesar de sus pocos miembros, y del desconocimiento completo de una de sus miembros por la música. A simple vista no destaca o se diferencia a otras series de temática similar, como Azumanga o Lucky Star (su semejanza con esta última no es de extrañar ya que ambas son producidas por Kyoto Animation), pero por muy tópicas y similares que sean, cada una de estas series, si se hacen bien, destaca y es diferente a las demás por algo en especial, y en esta ocasión por la música y los personajes (punto fuerte de esta clase de series). Así pues, estamos ante un anime muy divertido y ligero, en donde, aunque se toque el tema de la música y sea un elemento muy destacable, empezando por una muy buena banda sonora (en especial el ending y opening); es en el desarrollo de los personajes y sus interrelaciones, en lo que se centra principalmente, relegando la parte musical a un segundo plano, como un simple pretexto para presentarnos y evolucionar la relación de estos personajes. Unos personajes muy carismáticos y excéntricos donde destacan todos o casi todos los personajes, principales y secundarios y a los que gracias a la muy buena animación de la serie, se consigue dar fluidez y expresividad. Yui Hirasawa es el personaje principal de la serie, el nuevo integrante del club de música, que a pesar de su entusiasmo, es una chica algo torpe y distraída que no sabe nada de música, aunque pronto se hará con una guitarra. Ritsu Tainaka es la presidenta, líder y batería del grupo, una chica enérgica y algo aprovechada. Mio Akiyama es la bajista y vocalista del grupo, y también la más tímida del grupo, lo que le conlleva más de una problema a la hora de i