Prometo recordarte siempre
El cine coreano definitivamente es algo que llega al corazón en todas las distintas formas que conoce el amor. A moment to remember es una película que más que emocionarme hasta las lágrimas, me dio una lección de vida y una esperanza nueva: buscar incansablemente el amor verdadero.
Tengo que decir antes que nada, que invité a una buena amiga dibujante de anime a ver esta película (alguien que difícilmente se conmueve) y fascinada, la vi llorar. Poquito, pero lloró. Y no es que me alegre su tristeza, sino que me alegra que haya gozado esta trama hasta el último minuto.
Un momento para recordar fue estrenada en el 2004 bajo la dirección de John H. Lee y la extraordinaria actuación de Jung Woo Sung y Son Ye Jin. Los tres nos obsequiaron una historia de amor que difícil y paradójicamente olvidaremos.
Jung interpreta a Chol-Su, un gruñón y atractivo carpintero que trabaja como capataz en una obra multimillonaria dentro del ramo de la construcción. Su-Jin es una joven adinerada, hija de familia, que fue abandonada por su novio, un hombre casado y ex-compañero de trabajo. Ambos se conocen gracias a la relación de trabajo que Chol-Su mantiene con el padre de Su-Jin. Pero su primer encuentro no fue bajo el auspicio de éste, sino en una simple farmacia donde Su-Jin, debido a una confusión, arrebató de las manos la lata de Coca-Cola que Chol-Su sostenía en las manos. La bebió delante de él sin dejarle una sola gota de reserva y luego eruptó graciosamente en su cara.
La segunda ocasión que el destino los reunió fue en un apartamento donde Su-Jin era la encargada de la renovación y decoración. Su padre, al tratar de ayudarla, le envió a Chol-Su por ser el mejor carpintero que conocía. Esto sin saber de su previo y accidentado encuentro. Su-Jin le reconoció de inmediato y deseó que la tierra la tragara, pero Chol-Su, despreocupadamente, le regresó el amable gesto de beberse su Coca-Cola de un sólo trago y eruptar en
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