Aquel arlequín enmudecido sentado en un sillón de desorbitados ojos, e impávida sonrisa. Llevaba callando los secretos escuchados,durante tantos años... testigo fiel, de orgías y vivencias. Se partió en dos su faz de porcelana un día... Ya no mirará más desde el sillón sentado. No será ya un testigo enmudecido, se secaran sus lágrimas... Su negro sillón se quedará vacio. un objeto inanimado al contenedor tirado.
Aquel arlequín enmudecido sentado en un sillón de desorbitados ojos, e impávida sonrisa. Llevaba callando los secretos escuchados,durante tantos años... testigo fiel, de orgías y vivencias. Se partió en dos su faz de porcelana un día... Ya no mirará más desde el sillón sentado. No será ya un testigo enmudecido, se secaran sus lágrimas... Su negro sillón se quedará vacio. un objeto inanimado al contenedor tirado.