No pudo aprovechar la ventaja y, al final, quedó eliminado con el éxito de Liga Deportiva Universitaria por 2 a 1. Resistió de buena manera hasta que flaquearon las fuerzas. Vélez estuvo cerca de salir airoso, pero sucumbió cuando Liga Deportiva Universitaria se topó con la victoria en el momento menos pensado, cuando caía una y otra vez en las redes de los argentinos. Pero no. Dos distracciones defensivas le valieron la eliminación al conjunto de Liniers. Una caída por 2-1 en la que no pudo aprovechar la ventaja ni ampliarla en los momentos más propicios. Entre bronca y rabietas, Vélez se despidió de la esperanza internacional. El partido supuso varios desafíos dentro de uno para Vélez. El primero: la solidez de Liga Deportiva Universitaria en sí misma. A eso habrá que agregarles las condiciones de dureza y exigencia física que imponen los 2800 metros de altura de esta ciudad. Como si eso fuera poco, el conjunto dirigido por Ricardo Gareca cargó con la responsabilidad de un éxito, obligado por el 1-1 que había conseguido en Liniers. Vélez se movió con paciencia y maniató a los mejores jugadores ecuatorianos. Liga pareció sorprendido por la inteligente estrategia de los argentinos. La gran muestra del potencial de Vélez llegó cerca del final del primer tiempo. Fue una incalculable cuota de tranquilidad porque logró su gran objetivo: ponerse en ventaja. Moralez encontró a Papa con un pase profundo; Rodrigo López anticipó el centro del defensor y anotó con un toque cruzado. La alegría se repartió con un profundo suspiro de desahogo. Vélez utilizó en su provecho el nerviosismo de Liga Deportiva Universitaria y buscó con la potencia de los delanteros. De a ratos, los ecuatorianos se vieron sobrepasados por la situación y nunca clarificaron las ideas ante el firme esquema de su rival. Y qué decir, entonces, de aquel tiro de Moralez desde unos 30 metros que pegó en el travesaño... Hasta que los locales tuvieron sus momentos y los aprovecharon en el juego aé