“Hay que considerar a Johnny Cash como el gángster arquetípico. Cantó una canción sobre matar a un hombre “sólo para verle morir” mucho antes de que los jóvenes empezaran a llevar pantalones anchos y fundas de oro en los dientes. Su gruñido de barítono de marca registrada y su actitud desdeñosa fueron la corona y el cetro que llevó como el rey del country fuera de la ley. Nadie como Cash pudo cantar aquellas canciones con el ardor, y la fiebre en el corazón que le convirtieron en uno de los artistas más influyentes en la música country. La música de Cash nunca se ha apartado de lo que mejor conocía: la rebelión del rock ‘n roll, la sensibilidad dolorosa y autobiográfica del folk, y el deseo herido de amor del country. El hombre de negro falleció en Nashville, Tennessie, en Septiembre del 2003″. Personal Jesus Texto: Luis Morganti