Los recuerdos más antiguos que conservo tienen olor a algas y a berzas. Pocos bajo techo y muchos sobre arena. La casa en la que llegábamos a fin de mes era pequeña, vieja y pobre, no como el bolsillo de mis padres, sino como su corazón.El invierno de mi niñez era un rosario de catarros [...]
Los recuerdos más antiguos que conservo tienen olor a algas y a berzas. Pocos bajo techo y muchos sobre arena. La casa en la que llegábamos a fin de mes era pequeña, vieja y pobre, no como el bolsillo de mis padres, sino como su corazón.
El invierno de mi niñez era un rosario de catarros [...]