Supongo que algunos estaréis siguiendo los partidos que la selección de los Estados Unidos está disputando como preparación para la inminente Olimpiada de China. Dejando claro que Dream Team sólo hubo uno, el que disputó la Olimpiada de Barcelona en el 1992, parece que para esta ocasión el combinado de estrellas de la NBA se está tomando las cosas un poco más en serio. Hay algunos motivos que pueden explicar el rendimiento que están apuntando en estos partidos previos al torneo oficial en Beijing.Primero: Ellos siempre valoran el torneo olímpico de una manera diferente. Los Campeonatos del Mundo no son una cita marcada con letras de oro en su calendario, entre otras cosas porque ellos ya consideran al equipo que gana la NBA como al campeón del mundo. La Olimpiada es algo distinto y los malos resultados de las últimas competiciones internacionales pueden haber provocado que, en esta ocasión, se tomen las cosas algo más en serio.Segundo: A pesar de esos resultados han mantenido la confianza en la dirección del afamado entrenador universitario Mike Krzyzewski, !!técnico de Duke en los últimos 28 años!! y actualmente el entrenador universitario en activo con más victorias. El hecho de poner a los mejores jugadores de la liga profesional en manos de un entrenador de universidad pretende aprovechar la mayor proximidad entre el estilo de juego del baloncesto FIBA y el que practican los jovenes estadounidenses en sus cuatro años de formación. También la inclusión en el staff de Mike D’Antoni refuerza ese objetivo, ya que el actual técnico de los New York Knicks vivió una importante etapa de su carrera en Europa, tanto como jugador, en el Olimpia Milano e incluso en la selección italiana, como más tarde entrenando al mismo equipo de Milán y a la Benetton de Treviso. Su perspectiva tiene que ser determinante a la hora de enfocar el trabajo táctico del equipo, de conocer lo que se van a encontrar y, de paso, valorar a los equipos que van a tener enfrente, error éste que han cometid
Estamos en una Olimpiada quizás por primera vez con el objetivo real de jugar por ver qué medalla podemos conseguir y voy a intentar seguir el camino de la selección española en este torneo, así como cualquier detalle que me parezca interesante comentar para Teambasket.
Los griegos han seguido fieles a su patrón de los últimos tiempos. Máxima dureza en su defensa. Resulta curioso que la única falta antideportiva del partido se la hayan señalado a España. Es una tendencia en algunos equipos: pegar mucho y protestar más, así da la sensación de que todo lo que te pitan es una injusticia. Por suerte, los nuestros no han caido en el mismo error que cometieron en uno de los partidos de preparación contra Argentina y han seguido a lo suyo, sin estar brillantes en ataque, pero concentrados, siguiendo una línea que les ha llevado a poder romper el partido a partir del tercer cuarto, cuando ha mejorado el acierto en el tiro y nuestra defensa les ha asfixiado. El juego de los griegos se ha convertido en previsible por repetitivo, pues practicamente todos los ataques han acabado, o empezado y nada más, con un bloqueo directo central y cuatro jugadores abiertos, incluido el pivot tirador, Fotsis, Tsartsaris o Vassilopoulos.
Creo que España ha roto el partido desde la defensa en el inicio del tercer cuarto. Varias posesiones consecutivas de los griegos han acabado con un balón perdido o un mal tiro, que viene a ser lo mismo. La ayuda de varios minutos de acierto en ataque acaba por desanimar a cualquiera, y es que siempre aparece alguno de los exteriores derrochando su talento anotador para desequilibrar definitivamente el partido. Unos minutos de Rudy, otros de Calderón, una rachita de Navarro y todo se ve de otra manera cuando de repente Grecia se ha encontrado con un menos 17 en el marcador.
Me ha gustado la referencia constante que hemos buscado en el poste bajo surtiendo de balones a Pau y Marc Gasol. Nos da un equilibrio imprescindible a